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Entrega del Segundo Reconocimiento de Caricatura Gabriel Vargas al caricaturista Helio Flores en el Museo del Estanquillo

Publicado el 13 Diciembre 2017

Entrega del Segundo Reconocimiento de Caricatura Gabriel Vargas al caricaturista Helio Flores en el Museo del Estanquillo Discurso del Secretario de Cultura de la Ciudad de México, Eduardo Vázquez Martín

Miércoles 13 de diciembre de 2017

Juan Villoro me contó una plática con Rafael Barajas “El Fisgón” —así se van construyendo las narrativas— donde dibujaban entre ambos este premio y evidentemente estamos muy orgullosos de lo que se ha convertido, que tiene como fundamento la presencia de dos seres extraordinarios, un poco inventores de nuestro país, de nuestra sensibilidad. No sólo nos han sabido observar, sino nos han imitado.

Desde luego, como dijo (Gabriel) Vargas, somos su creación, yo creo que el maestro Gabriel Vargas creó a los mexicanos en seis días, porque el séptimo día se descansa. Nos vemos, nos encontramos en todos sus personajes, en nuestra vida diaria, en nuestro camino por la ciudad y éste es un premio que honra también la memoria del maestro Gabriel Vargas, aquí representado por Guadalupe (Appendini, su viuda), y después quisimos que tuviera como sede esta casa, que fuera el espíritu de Carlos Monsiváis quien acompañara este reconocimiento, con esa mirada crítica, pero con humor, profundamente comprometida que siempre nos libera.

Esta casa que conserva un acervo extraordinario, que tiene también a “El Fisgón” como custodio de gran parte de este patrimonio, como su traductor, su relator, su cronista, y a Beatriz (Sánchez Monsiváis) y sus consejeros que nos recuerda siempre que ésta es una casa de todos, una casa que Monsiváis creó para que fuera libre el acceso a este conocimiento particular del arte, del humor, de la cultura que es Carlos Monsiváis.

Con estas figuras tutelares nace este premio, que en su primera edición suma a otra figura sin la cual no podemos entendernos, hablo de Eduardo del Río “Rius”. Esta especie de Espíritu Santo con la que se funda este premio me parece que es de un poder tan grande que se refuerza el día de hoy con el maestro don Helio Flores.

Tenerlo aquí le da un sentido profundo a este premio y parte de ese contenido tiene que ver con que es un reconocimiento social de los artistas. No hay mejor premio para un artista, para un poeta, para un caricaturista, para un músico, que el que le dan sus colegas, y éste es un premio de colegas. A nosotros como institución nos toca decir que sí, poner en el PECDA (Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico) un recurso para que en el momento adecuado esté disponible; convocarlos, trabajar con el director del museo, en que sea un día que se pueda llevar a cabo el premio, pero el premio realmente es un reconocimiento de los colegas.

Escucharlos el año pasado frente al maestro “Rius” también nos ayuda a entender. En su caso, maestro, como se ha repetido, está esa dimensión de maestro, formador de una comunidad que ha aprendido a leer, a expresarse, a entender el mundo, a entender a Helio Flores, porque tiene su propio lenguaje.

Después de escuchar a los colegas, una de las cosas que a mí me conmueven mucho es que el suyo no es el cartón que nos dice lo que ya sabemos, puede pasar, pero no sólo es aquel que confirma certidumbres, que confirma lo que la voz popular ya juzgó, sino que tiene esa capacidad del verdadero artista: hacer más amplia la ventana, hacer visible lo que a veces permanece en una cierta invisibilidad.

Cazador de paradojas, decía Rafael (Barajas) y quizá por una deformación personal pienso que también tiene algo que no es lo más común y quizá le dé una fuerza más grande, una dimensión poética. Sus cartones sí hablan de la tragedia, de la injusticia; sí señalan al poder; más que juzgarlo con dedo flamígero, lo desnuda. Yo creo que es mucho más profundo que a veces sólo la denuncia, pero también nos muestra la base de la tragedia de nuestro ser mexicano.

Ahorita estaba viendo todas estas imágenes que estaban pasando y son imágenes —como la buena literatura, la buena poesía— abiertas a muchas interpretaciones. No nos está dictando lo que tenemos que pensar, nos está invitando a pensar, que es mucho más valioso.

Para nosotros, los que hemos colaborado con la comunidad de caricaturistas, de moneros, el abrir un espacio para un premio que damos todos a sus maestros, queda claro que es un cimiento, un fundamento, que le va a dar a este reconocimiento muchos años de vida, esa legitimidad, porque es un premio de colegas, no es un premio de intereses, de mafias, es un premio donde se reconoce la generosidad y maestría de quienes nos enseñan.

Como decía María (Cortina), aun cuando nos muestran nuestras tragedias y tristezas, nos hacen ser optimistas, tener esperanza. Creo que la conciencia crítica es el inicio de cualquier cambio. Los maestros que ayudan a tener esa conciencia crítica, que la alimenta, son nuestros maestros y son también quienes van abriendo las puertas al futuro.

Voy a entregar el premio, pero no lo quiero hacer sin la presencia de Guadalupe Appendini, para dar este premio a nombre de Gabriel Vargas.

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