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Casa Refugio Citlaltépetl

La Casa Refugio Citlaltépetl (CRC) —uno de los proyectos que desde su fundación en 1999 ha abordado el fenómeno migratorio desde el ámbito cultural y ha dado refugio a escritores de diferentes nacionalidades, víctimas de la violencia en sus países de origen— pasa a formar parte de los recintos administrados por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México. 

Así lo informó el titular de la dependencia del gobierno capitalino, Eduardo Vázquez Martín, durante la presentación de la nueva directiva de esta casa ubicada en la Condesa, cuya vocación desde su origen, señaló, ha sido “ofrecer un espacio de encuentro para la cultura del refugio y de la solidaridad que se manifiestan en nuestra ciudad y en el país”. 

Con una nueva dirección y proyecto actualizado, la Secretaría de Cultura capitalina dará continuidad al trabajo realizado en este sitio, junto con una gestión directiva a cargo de la artista escénica Daniela Flores Serrano y la asesoría de un Consejo integrado por Carmen Boullosa, Vicente Rojo, Juan Villoro, Blanche Petrich, Marta Durán de Huerta y  Bárbara Jacobs, presentes en el evento.  

En palabras de Vázquez Martín, este “nuevo aire” para la CRC se da en “una etapa de conformación y reingeniería de la institución que responde a la realidad actual”. Por ello, “se fortalecerán los programas y se renovarán las actividades”.

Acompañado por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, actual Coordinador General de Asuntos Internacionales de la CDMX, Vázquez Martín recordó que tanto la historia de la capital como ciudad refugio y la de la CRC representan lo mejor de la tradición cardenista, “con su gran labor de abrir México a refugiados en aquellos años de la Segunda Guerra Mundial y la postguerra civil española”.

También mencionó que tener un recinto con tal vocación en la capital del país cobra especial relevancia en el contexto que vive la ciudad, al ser consagrada en su nueva Constitución como “ciudad refugio”, “abierta a quienes por razones ideológicas, por la violencia e intolerancia requieren de un espacio para continuar su vida y obra”. 

Los escritores e integrantes del Consejo Asesor, Carmen Boullosa, Juan Villoro y Blanche Petrich coincidieron en que era necesario que la CRC respondiera ante los altos índices de violencia, las precarias condiciones de seguridad, la crisis en el ejercicio de la libertad de expresión y la violación a los derechos humanos que, sobre todo, viven los periodistas en nuestro país.  

Según informó Juan Villoro, “Reporteros Sin Fronteras ha vuelto a colocar a México en primer lugar como país que amenaza a los periodistas, y Artículo 19 registró en el año pasado más de 400 agresiones de diverso tipo a los periodistas mexicanos”. 

El desafío de la Casa Refugio, puntualizó, será abordar el tema de las fronteras de México con Estados Unidos y Centroamérica. “Este es el espacio, pues, donde el exilio puede encontrar otra forma de la patria, no la que está en el suelo, sino aquella que nosotros configuramos con la imaginación en los muros que nos rodean”, agregó. 

A tres meses del asesinato del periodista Javier Valdés, su colega Blanche Petrich comentó: “Javier necesitó en sus últimos días una puerta por dónde huir. En Lima y en Buenos Aires le esperaba una casa como ésta, pero no alcanzó a llegar. Gracias, Casa Refugio, porque puedes ser la puerta que salve muchas vidas, ya que la de Javier no la pudimos salvar”. 

Por su parte, Carmen Boullosa recordó que fue durante la administración del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas que, por iniciativa de Alejandro Aura y de ella, la capital del país se unió a la Red Internacional de Ciudades Refugio (ICORN, por sus siglas en inglés) mediante el convenio “México, Distrito Federal: Ciudad Refugio”, firmado el 19 de marzo de 1998. 

Con el apoyo del Parlamento Internacional de Escritores, un año después se inaugurarían las instalaciones de este centro cultural que se dio a la tarea de defender el libre pensamiento a través de la palabra escrita.


Proyecto interinstitucional

A través de la Coordinación Interinstitucional de la Secretaría de Cultura de la CDMX, en 2017 la Casa Refugio Citlaltépetl amplía sus líneas de trabajo, centrándose en tres ejes principales: derechos humanos, migraciones y libertad de expresión, en transversalidad con la cultura.

En ese sentido, la residencia podrá en un futuro recibir además de literatos, a periodistas, pensadores y demás hacedores de las palabras, así como a gestores culturales, investigadores y creadores (nacionales y extranjeros),  cuyos derechos hayan sido coartados.

“Nosotros y nosotras queremos que este lugar sea un espacio donde rostros y cuerpos se reúnan; donde las posibilidades y las letras fluyan de manera que la comunidad se encuentre para hacerse frente con pensamiento crítico, cultura y dignidad”, comentó al respecto la directora de la Casa Refugio, Daniela Flores Serrano. 

En esta nueva etapa de la Casa Refugio Citlaltépetl se mantendrán las redes de trabajo con otras organizaciones nacionales e internacionales que acogen, reciben y centran su atención en personas que debieron abandonar su país de origen a causa de la violencia. 

De manera paralela, se realizará un intenso programa de actividades como conferencias, seminarios, conversatorios, presentaciones de libros, talleres, entre otras, orientadas a promover una cultura de paz y a reflexionar sobre los procesos migratorios internos y externos. 

Al acto también asistieron ex residentes de la Casa Refugio Citlaltépetl como Koulsy Lamko, refugiado procedente de Dadouar, Chad, cuyo fragmento de su poema “Concierto de ranas encintas” da título a una exposición poética sobre el exilio instalada en el lugar: Esta libertad que atraviesa el pensamiento. 

Siga las actividades de la Casa Refugio Citlaltépetl en redes sociales (Facebook) Casa Refugio Citlaltépetl y (Twitter) @casarefugio.